miércoles, 16 de septiembre de 2015

Bitácora 19: La despedida



No sabría cómo resumir toda mi experiencia, hubo momentos buenos como no tan buenos. Sé que se pudo llegar a un mejor resultado, pero estoy agradecido con la experiencia.

Sabíamos que sería nuestra última clase, y probablemente no regresaríamos hasta diciembre, por lo que acordamos “cerrar con broche de oro”. Ya teníamos planeado como haríamos la clase en 2do de primaria, lo que enseñaríamos y como lo haríamos. Hubo más de un inconveniente en la planificación de la salida como salón, ya que tres de nuestros 6 grados habían sido tomados, así que en esta ocasión éramos más profesores que de costumbre, y la cantidad de niños era menor a la usual. 

¿De qué manera se llevó a cabo nuestra última clase?

Tratamos de entrar en confianza con los niños charlando con ellos, hasta que nos indicaran que la clase había empezado. Iniciamos la clase con la presentación del tema de los “hobbies”, dándoles a entender el tema mediante ejemplos, hacíamos participar a los niños preguntándoles sus hobbies, darles firmas a los que más participaban o copiaran lo escrito en la pizarra. El trabajo en el aula fue muy bueno y organizado, no hubo problemas con la disciplina.

Pero esto no fue siempre así, pues antes de que la clase fluyera bien, los niños no mostraban interés, por lo que decidimos utilizar esas medidas para que participen, como las bonificaciones y los premios. Esto hizo que hasta los más tímidos se animaran a participar.

Luego de eso los llevamos al patio a jugar, en un principio íbamos a jugar a la “búsqueda del tesoro”, pero cambiamos de opinión y pensamos que lo mejor sería que ellos decidan que jugar.

Finalmente, en los 20 minutos que nos quedaron, charlamos con los niños e hicimos un “feedback” con ellos, preguntándoles cosas sobre la clase o sobre ellos.

¿De qué manera esta clase fue diferente al resto?

La verdad siento que llevamos muy bien la clase, hubieron varios aspectos a favor, cosas que antes no lográbamos alcanzar lo logramos ese día. Por ejemplo, en esta clase los niños se comportaron, esto probablemente se debía a que no eran tantos niños y nosotros éramos más profesores que de costumbre. También, el que todos en el salón tomaron el liderazgo en diferentes etapas de la clase, siendo así más balanceado. Lo mismo con la participación, gracias a los estímulos como las firmas y los premios, la participación de la gran mayoría fue mucho mayor. 

Yo en lo personal creo que estuve más seguro al dar la clase, siento que esa debilidad mía ya la superé. Creo también que se me hace más fácil captar la atención de los niños, gracias a los nuevos métodos que utilicé, ahora me doy cuenta de mis propias cualidades que antes no reconocía.

Sin embargo, no todo fue bueno, siento que hubo muchas cosas que pudieron cambiar o mejorar, al salir a jugar; pudimos hacer alguna actividad vinculada con el tema, para así en lugar de ser un recreo, que sería una dinámica; considero que no tuve una clase muy dinámica, más bien fueron centradas y calculadas. Creo que en cuanto al aspecto del entretenimiento lo he desarrollado bien estos dos años, pero aún podría crecer más en ese aspecto para hacer las clases más dinámicas.

Pero el mayor defecto de la clase fueron los 20 minutos restantes pues ya habíamos terminado la clase y no sabíamos que hacer en ese tiempo. Si bien hablábamos con ellos y los entretuvimos en ese tiempo, nada de esto estaba en la planificación, por lo que básicamente teníamos que hacer lo primero que se nos ocurriese, lo que me pareció fatal, pues era señal de que nos habíamos organizado muy mal con los tiempos.

Pero reflexionando sobre la clase, algo me hace sentir que si bien fue una buena clase no fue tan sorprendente como la esperaba, me sentí decepcionado por ello ya que también era mi culpa. Si bien me esforcé por hacerlo bien, siempre siento que falta algo, como si siempre pudiera haber dado más de mí y solo me doy cuenta cuando ya es tarde.

Luego me di cuenta que si bien no terminó como me lo esperaba, no significa que me iré con un mal recuerdo de lo que fue mi experiencia de estos dos años en el colegio “Santa Rosa de Llanavilla”, pues también hubieron muchas, creo que más, cosas buenas que rescatar. He conocido muchas de sus historias, las cuales me han conmovido bastante, varios niños de otros grados o que ya se fueron, sé que me recuerdan como yo a ellos. Tal vez no haya logrado trascender en ellos de la típica manera mágica y fantasiosa en la que todo es perfecto. Pero sé que al menos en varios de ellos quedó algo de mí, sé que yo no puedo hacer que ellos automáticamente la pasen mejor solo porque les de mi apoyo, pero ese apoyo es lo que mantiene vivas a las personas que sienten que están solos luchando por ser felices. 

No olvidaré cuando nos buscaron para dejarles una firma como recuerdo antes de que nos fuéramos, eso me hizo saber que no quieren olvidarnos, como yo tampoco los quiero olvidar. Sé que no fue la mejor de las experiencias, pero aun así creo que fue muy buena y la valoro por ello.

Experiencias:


  • ·   Este último día, creo que logré trabajar en comunidad, pues todos asumimos el liderazgo en algún momento y logramos mantener la disciplina como nunca antes lo habíamos hecho.



  • ·    Puedo decir que en esta clase me comprometí y me esforcé pues hice lo que pude por captar la atención de los niños y hacer que aprendieran, sin dejar de preocuparme por lo más importante, su bienestar.



  • ·   Y por último, siento que finalmente superé la debilidad de no poder captar la atención de los niños, lo que me había costado estos dos años, para ello en todo ese tiempo tuve que reconocerla y aceptarla. Pero finalmente siento que lo logré.

domingo, 5 de julio de 2015

Bitácora 18: Motivación

Las actividades que realizamos resultó bastante bien, pero eso no implica que haya mucho en mí por mejorar.

Aquella ocasión fue diferente a las clase comunes que dictábamos, por el hecho de no ser exactamente una clase, ahora los niños iban a venir a nuestro colegio y en este realizar una serie de juegos y actividades en equipos. Íbamos a distribuir a los niños en tres grupos: “Blue”, “Red”, “Yellow”. El día constaría de una serie de actividades en equipo, empezando con diseñar una barra y un logo para su equipo, siguiendo con una carrera o circuito, y terminando con un refrigerio. Nosotros también nos dividimos en grupos, en mi caso pertenecía al grupo de logística, cada quien debía cumplir con su función de grupo, la mía era tomar lista a los niños que ingresaban para verificar que estuviesen todos.

¿De qué manera se diferenció la planificación planteada del resultado final de la actividad?

La verdad, a simple vista no parecía haber diferencia alguna, es decir, si se cumplió lo planteado en las actividades, los niños se divirtieron y no hubo mayores problemas en la organización de las actividades. Yo como parte del grupo de logística tomé lista de los niños que llegaban para que pudieran a empezar a ser parte de las actividades, tras eso, decidí integrarme en un grupo para ayudar a mis compañeros. Trataba de hacer participar a los niños que eran más callados, cosa que no resultó del todo, porque no eran escuchados por los demás niños. Pero al menos pudieron tomar parte en las actividades que involucraban a todo el grupo, había un grupo de niñas que decían estar mal del tobillo y por ello no podían correr, no sabía si incentivarlas a correr o si decirles que no participen, ya que no sabía que tan lastimadas estaban pero al final ellas decidieron no correr, aunque si participaron en el diseño del logo y en la barra.

Sin embargo, pese a salir bien la actividad creo que hay algo que nos faltó a muchos, sin excluirme a mí, y fue el cumplir con lo indicado.

Es decir, no sabía lo que exactamente significaba pertenecer a logística como muchos de mi grupo, por lo que pregunté y me dijeron que pasara lista a los niños que llegaran, cosa que hice. Luego pensé que mi trabajo había terminado y me integré a ayudar en un grupo.
Me enteré que mi trabajo consistía en más que tomar lista, era también recibir a los niños de los buses y ordenar los objetos finalizada la actividad. Lo hubiera hecho si lo hubiera sabido; pero como casi todo mi grupo, no estábamos informados, era obligación nuestra estar informados o tomar la iniciativa en esas actividades como miembro de logística, cosa que no hice.

¿De qué manera mis errores de ese día pueden ayudare a mejorar mi desempeño en la siguiente clase?

Considero que lo primero está en deducir el origen de mi falta de disposición, y podría estar vinculado con el interés que tuve, la verdad siento que he perdido parte de la motivación que tenía iniciando este año o el año pasado, lo veo un poco más como algo rutinario que como algo que debo cumplir. Probablemente esto se deba a que me he acostumbrado a seguir órdenes por falta de tiempo a plantear yo ideas y tomar la iniciativa de las cosas. Debo tomar más parte de la planificación de actividades para que de esta manera las vea de una manera más persona y tenga un mayor interés en cumplirlas, de esta manera sabré lo que tengo que hacer la siguiente clase. También el recordar por qué hago las cosas, es decir, recordar que no las hago por mí ni por mis compañeros, sino por los niños que vienen deseando jugar y aprender. ¿Qué culpa tienen ellos de que yo no esté motivado ese día?

Experiencias de CdD:



  • ·         En esta ocasión, si puedo decir que reconocí mis errores y mis debilidades al no cumplir con todo lo que era mi función en el día, pero los acepto e profundicé en mí mismo para ver a que se deben, tras esto decidí que voy a superarme a mí mismo para volver a tener esa disposición que había perdido.

  • ·        Mi compromiso y esfuerzo si bien no se dio en la actividad como tal, lo considero ya que fue producto de esta, es decir, que tras mi reflexión al respecto me comprometí a hacer más personal mi proyecto de CdD para así estar más motivado en este y me esforzaré para lograrlo.

domingo, 7 de junio de 2015

Bitácora 17: Nuevos métodos

Aquel sábado fue un buen día, hubo cosas buenas y malas; no a muchos les gustaron pero para mí fue un buen día.

Antes de ir a Llanavilla coordinamos e hicimos varios propuestas para ver de qué manera les enseñaríamos el tema de “sports” a los niños, tuvimos ideas como hacer juegos, concursos, dar premios, etc…

Apenas llegué varios niños se alegraron al verme, llegando a abrazarme y diciendo que me recordaban, al igual que a mis compañeros, esto la verdad me hizo sentir bien, estaban felices de vernos y eso me alegraba bastante.

¿De qué manera realizamos las dinámicas para introducir a los niños al tema?

Llegamos a la conclusión que la mejor manera de introducirlos al tema del deporte era jugando, como un pretexto para que ellos se divirtiesen y luego no salgan a corretear en plena clase, cosa que funcionó.

Los niños querían jugar fútbol y las niñas vóley, por suerte teníamos dos pelotas y cada grupo jugó lo que quiso por un rato, aunque tenían ganas de seguir jugando, los regresamos al salón sin problemas.

Pero aun así hubieron conflictos entre los niño. Lo que empieza como un juego termina con niños llorando, Omar, uno de mis alumnos, no quería jugar porque le habían pateado en la rodilla. Este ya es un problema recurrente en clase.

¿Hasta qué punto fue útil la dinámica de juego en el rendimiento de los niños?
Hasta el punto en que las mejoras en su rendimiento eran visibles, el resto de la clase se realizó sin mayores problemas, gran parte de los niños participaban y a pesar de no entender mucho hacían lo que podían, parecía que nos tenían mayor confianza, ya no tenían miedo de preguntarnos como se escribía algo o como se hacía tal cosa.

Además parecían estar más atentos y ya no correteaban por el salón ni salían de clase inoportunamente, solo cuando nos pedían permiso para el baño. Otra dinámica que funcionó fueron los dibujos, parece que les gusta bastante, incluso yo les dibujaba a los niños que no entendían mucho, eso los motivó un poco, como si se familiarizaran con el tema.

Hay dos cosas sobre las cuales quisiera reflexionar: las dinámicas y la disciplina. Las dinámicas fueron muy buenas y eficaces en esta ocasión disminuyeron el desorden y estimularon su atención. Pero más importante aún fue el problema de disciplina, si bien fue una buena clase, antes de las dinámicas los insultos y las “peleas” entre los niños son algo que no deberíamos permitir. En plena clase decían “Eres bruto y por eso repetiste de año”, o “Él/Ella es feo(a)/gordo(a), etc…”

Decidimos que aplicaremos una de las ideas que se nos dio en clase, el hacer algo similar al código de convivencia de nuestro colegio, pero uno que vaya acorde con lo que nosotros veamos que necesitan. Que ellos mismos digan lo que les molesta y así arreglarlo haciéndoles ver que los golpes no son la respuesta.

Tal vez esto sea un reflejo de lo que ocurra en su día a día sin que nosotros nos demos cuenta, puede que los problemas que tengan sea el motivo de la conducta de varios de los niños, probablemente estén sufriendo y no nos demos cuenta. Nosotros como profesores no podemos permitir eso. Pienso que deberíamos también tratar de conocerlos un poco más la siguiente clase, un poco de apoyo puede hacerle de gran ayuda a un niño que se sienta mal en esos momentos.

Experiencias:

  • ·        Organicé actividades, tanto yo como mis compañeros realizamos previamente una lluvia de ideas donde surgieron futuras dinámicas tales como, el motivar a los niños haciéndolos jugar o el hecho de hacer un concurso de juegos, estas ideas fueron organizadas de tal manera que se adecuaron al horario normal de clase, dieron resultados muy buenos, por lo que tendremos en mente algo similar para la siguiente clase.

  • ·        Busqué la verdad y actué con coherencia, esta vez sí vi las implicaciones éticas de lo que estaba ocurriendo en clase y tomare acción al respecto, lo que creo que facilitará la convivencia entre los niños, es ético lo que realicé hoy día, pues estimuló su atención y les hizo un bien.

  • ·        Me comprometí y me esforcé, esta vez fui perseverante en el tema, e comprometí a que les fueran útiles las dinámicas que hicimos en clase, y me esforcé por darles mi ayuda en lo que necesitasen, si no entendían algo o si surgía algún problema.




martes, 26 de mayo de 2015

Bitácora de Acción: Maratón con la promoción




Esta vez todos como promoción tuvimos una experiencia nueva, fue un reto para todos, también para mí. Pero al momento de lograrlo pude sentir una gran satisfacción.

Nos habían preparado todo el año para este momento, si bien solo eran un par de meses, habíamos entrenado corriendo para medir nuestra capacidad y resistencia. Ya que el día sábado 23 de mayo correríamos una maratón de 10 kilómetros como promoción, lo que es tradicional en nuestro colegio para la inauguración de las olimpiadas agustinas del 2015. La tradición indicaba que la promoción en su último año debía correr con la antorcha y encenderla para iniciar las olimpiadas. Y a mí desde hace muchos años me había fascinado la idea de que todos corramos como promoción.

Ya era el gran día y me sentían algo nervioso, cuando llegué casi todos estábamos allí. Éramos muchos, un grupo de 130 personas por lo que al principio apenas podíamos caminar.

Minutos después, ya abarcando toda la pista pudimos trotar con total libertad, estableciendo siempre un rango máximo de distancia entre todos, había también profesores que nos acompañaban en la maratón, y estos veían que no ocurriese nada malo.

Todos íbamos con la idea de terminar la maratón y pasado el primer kilómetro casi todos seguían corriendo. En mi caso, estaba consciente de mis cualidades, es decir, sabía que podría terminar la maratón pero me costaría bastante, la idea de dejar de correr y regresar al bus no estaba en mi mente. No soy un deportista en todo el sentido de la palabra, pero aun así me gustaba practicar deporte por lo que estaba acostumbrado a continuar corriendo pese a estar cansado. Pero no fue hasta casi al final de la maratón, que me pude dar cuenta realmente de mis capacidades y siento que gracias a esto pude “crecer” por así decirlo en cuanto a mi resistencia.





A punto de haber recorrido todo el pentagonito (la mitad de la maratón), nos detuvimos a descansar y un porcentaje pequeño del grupo se había rendido y entrado al bus. Todos, desde los menos activos hasta los deportistas estaban cansado. Y yo no fui la excepción.



Continuando con la carrera, ya sentía los efectos del cansancio, aunque más que esto, el haber pisado mal en algún momento había provocado una herida en la planta del pie, por lo que estaba más adolorido que cansado.

Llegó un momento, a menos de 3 kilómetros de terminar la carrera, que sentía que no podía seguir corriendo más, en ese momento fue cuando sentí el trabajo en equipo como nunca lo había sentido antes, muchos de mis amigos y compañeros me motivaban a seguir corriendo, aunque algunos estaban incluso más cansado que yo. Porque todos sabíamos que nuestro objetivo era acabar la maratón, pero no solos, nos tratamos de ayudar como equipo entre todos, reduciendo la velocidad para que los más cansado pudieran alcanzarnos y motivarlos para que pudieran continuar.


Este apoyo mutuo entre todos me hizo comprometerme a terminar la maratón pese a todo, estaba muy cansado, me dolían los pies, tenía cierta dificultad al respirar, pero seguía corriendo, sentía como mi voluntad hacía que siga corriendo pese a que mi cuerpo ya no lo deseaba, porque yo soy el que debo controlar mi cuerpo en lugar de dejar que este me controle a mí. No pude negar que en un principio estaba más pesimista pues pensé que muy poco terminarían todo, incluso dudé de mi miso, pero ahora siento que ese antigua yo había muerto, ahora me sentía más decidido y perseverante.

Ya habíamos llegado al colegio y me sentía menos cansado que antes, por alguna extraña razón, habíamos llegado a la pista atlética y todos nos recibieron con ovación y aplausos, lo que nos motivó a correr aún más, incluso me dieron ganas de empezar a correr, lo que hice durante unos segundos hasta que cuando menos me lo esperaba, lo había logrado había, o mejor dicho habíamos logrado terminar la maratón. Sentí una sensación de satisfacción y de comunidad que no había sentido hace mucho tiempo. Sentía también que ese sentimiento de comunidad y la solidaridad que desarrollé me ayudaron a cumplir mi objetivo.

Ya después de la maratón, reflexionando la experiencia, podría decir que algo en mí había cambiado, como si hubiera aprendido algo nuevo o desarrollado una nueva habilidad, creo que fue el no rendirme y el que mi voluntad pueda trascender en mí cuerpo, que las ganas de conseguir mi objetivo me harían conseguirlo pese a que mi capacidad lo impida.