En esta ocasión, no trabajamos con niños, ni
dictamos clases, ni trabajamos directamente con los niños. Pero de cierta
manera si pudimos ayudarlos.
Empezamos el año escolar en Ciudad de Dios,
nuestro último año. Nos habían dicho que el año anterior sería el último en el
que dictaríamos clase en el colegio “Santa Rosa de Llanavilla”, afortunadamente
esto no ocurrió y este año también iremos allí. Solo que no en esta ocasión. La
actividad que tendríamos que hacer no era de dar alguna clase o charla, sino algo que nunca había hecho antes, el
limpiar la playa la cual se encuentra cerca del
colegio.
En cuanto a la planificación de la actividad, nos dividimos en 6 grupos de 4 por afinidad, yo formé grupo con mis compañeros: Valeria, Oswaldo y Milagros. Esta actividad no era para solo mi salón, sino para todo mi grado, así que fuimos una gran cantidad, teníamos ya establecidos los materiales para trabajar allí, guantes de trabajo, bolsas de basura y protección solar. A falta de guantes, pensé en usar bolsas para recoger la basura ya sería un buen modo de reutilizarlas. Como grupo decidimos limpiar un terreno algo grande sin alejarse mucho de los demás grupos.
Antes de ir hacia la playa nos detuvimos en el
colegio de Llanavilla para escuchar algunas palabras de la ex-directora del
colegio y ver la inauguración de la biblioteca que un grupo de mis compañeros
habían construido, la biblioteca estaba muy bien hecha, tenía varios libros, un
mural pintado, y hasta un televisor.
Ya en la playa la situación fue un tanto distinta
a la esperada, pues si bien estaba vestido con ropa de verano, hacia cierto
frío, incluso había llovido cuando estábamos en el colegio. Afortunadamente
cuando empezamos a trabajar la lluvia cesó. Pero hacia aun frío, la playa era
grande y nosotros muchos, así que nos dejaron limpiando a todos en un área
delimitada.
Entonces empezamos a limpiar, había de todo,
desde botellas y cigarrillos, hasta bolsas y envases, al ver la playa y sus
olas sentí que sin toda la basura sería un muy buen lugar. Sin darnos cuenta avanzábamos
mientras limpiábamos. Conversábamos mientras limpiábamos para pasar el rato
también sin darnos cuenta, pasó una hora, luego dos, ya terminando todos,
nuestra bolsa parecía que iba a romperse por la cantidad de basura. Terminamos
y llevamos nuestra bolsa con el resto para volver a nuestro colegio. Fue una
experiencia más dinámica, por lo que me sentí cómodo desde el principio.
Me fue difícil creer como es que podemos
contaminar tanto, es decir, entre todos recogimos muchísima basura, pero podría
volverse a ensuciar en un mes, además. A veces sentimos que solo porque uno
contamine un poco no pasará nada, y es verdad. El problema es cuando todos
pensamos lo mismo, pasan estas cosas. Por otro lado, me gustó la actividad,
también me gusta enseñar, sería estupendo combinar ambas cosas. Después de
limpiar los niños se veían alegres, se siente bien hacer un espacio de luz,
aunque sea pequeño entre tanta oscuridad o en este caso basura.
Para la siguiente actividad, aunque no será la de limpiar la playa, me tomaré un poco más en serio mi palabra y veré como hacer mis clases con los niños más dinámicas, seguimos haciendo inglés, no me motiva mucho hacer lo mismo que el año pasado, pero está bien. También espero trabajar tan bien en equipo como lo hicimos esta vez, por lo que coordinaré mejor las actividades con mi nuevo equipo para las clases. A modo de conclusión considero que la actividad fue moralmente correcta y eso me satisface en cierta medida.
Experiencias:
- · Sentí que Busqué la verdad y actué con coherencia ya que siempre estuve consiente el porqué de la actividad y si pude considerar mis acciones éticas, ya que era por el bien de las personas que vivían por esa zona además de los niños.
- · Esta vez puedo decir que lideré con inspiración en comparación a otras veces, ya que a pesar de estar cómodo con la actividad era algo que no solía hacer y requería distintos métodos de trabajo, incluso dirigía al equipo para tomar ciertas decisiones.
- · Me comprometí y esforcé esta vez al seguir con la actividad pese al frío o al estar cansado, no solo porque sabía que esto ayudaría a las personas que vivían cerca sino porque me gustaba lo que hacía, por lo que me esforcé en hacer las cosas bien.
- · Y por último siento que trabajé en comunidad ya que no solo mi equipo sino toda mi promoción estuvo allí, sé que lo que yo hice ese día hubiera sido insignificante sin la ayuda de mi equipo y todo mi grado.
