Aquel
sábado volvió a ser uno de esos días que esperaba, enseñar a los niños,
hacerles aprender, y tener que tolerarlos también. Esos días que ya empezaba a
extrañar.
Ahora
que volveremos a Llanavilla este año nos volvió a tocar el curso de inglés, me
volvió a tocar en el salón del año pasado. Esperaba que me tocase un curso
diferente o un salón diferente, no porque no me gustase lo que me tocó, sino
porque deseaba tener una experiencia nueva, ya que esta la tuve el año pasado.
En
esta ocasión debíamos hacerles una evaluación a los niños, para ver su nivel en
el que se encuentran y para algunos si recuerdan los temas vistos del año
pasado. A su vez debíamos introducir el tema nuevo, que era “las partes de la
casa”, pero a diferencia de nuestra primera clase del año pasado, ahora estamos
mejor preparados, trajimos stickers para los niños, plumones en caso de que no
hubieran y una lista para tomar asistencia. Nos habíamos organizado de tal
manera que nos alcance el tiempo, lo cual ocurrió.
Desde
el momento que ingresamos, algunos niños nos reconocieron como nosotros a ellos,
pero con los que tenían un mayor vínculo era con los que ahora estaban en 3ro
así, que debí introducirme junto con mis compañeros de nuevo.
Ya
en la clase, empezamos con una canción, quede maravillado en la forma como nos atendían.
En cuanto al tema, para poder hacer que entiendan mejor trajimos pancartas; las
cuales, acompañadas de las actividades y
mini-concursos que realizamos logramos que gran parte de los niños aprendiesen.
En el mini grupo que me tocó enseñar logré que todos aprendieran la pronunciación
y el vocabulario, siento que tengo mejorada esa capacidad de enseñar que antes
carecía. Pero aun así, sé que podría mejorarla aún más.
Siento
que esa mesa en la que enseñé fue la mejor que he tenido hasta ahora, los niños
mostraban ganas de aprender, lo cual me motivó aún más a enseñarles, algunos se
mostraban un poco tímidos pero logré hacerlos participar en nuestras dinámicas
haciendo que se diviertan mientras aprendían. Eran varios los voluntarios para
escribir o señalar las partes de la casa, les enseñe además el trabajo en
equipo. Lo cual les costó un poco más, pero al final lo lograron. Siento que desarrollé plenamente la habilidad de la enseñanza ese día.
Luego
de esto, llegó la evaluación, la verdad es que a varios no rindieron bien la
práctica. Pero en fin, la culpa no es solo de ellos, se supone que lo que
enseñamos el año pasado debía quedarse con ellos y no por una clase, siento que
fracasamos en ese aspecto.
Algo
que también me preocupó, y que desde el año pasado no logramos resolver, es el
tema de la indisciplina, algunos niños correteaban y querían salir del salón,
en especial Johan y Piero (como de costumbre), pero por suerte esto ocurrió cerca
del final de la clase, cuando ya no había mucho por hacer. Esto no ocurría en
mi mesa, pero no me quede sin hacer nada, todos intentamos calmar a los niños,
pero logramos poco.
Como
reflexión, opino que fue una buena clase, pudo ser mejor. En cuanto a la enseñanza,
esta ahora es mi fortaleza, pero el control de los niños aún me cuesta
bastante. Siento que eso nos falta a todo el equipo. Sé que fue una buena clase
pero no me voy del todo contento porque seguimos con el mismo problema desde el
año pasado. Sin embargo, hemos mejorado bastante en comparación al año pasado.
Considero
que al igual que el año pasado, me costó mucho mejorar mi capacidad de
enseñanza, pensaba que no lo conseguiría, y ahora es mi fortaleza, debo hacer
que ocurra lo mismo con el control de los niños. Siento que si lo logro será un
indicio de que puedo seguir mejorando.
Experiencias:
- · Con respecto al control, reconozco que es mi debilidad, me frustra pero la acepto. Pero sé que estoy comenzado el proceso para poder superarla.
- · Esta vez podría decir que lideré, tomé cierta iniciativa en las actividades y me involucré en todos los grupos, ahora empezaré a desarrollar una nueva habilidad que es el la disciplina.
- · En esta ocasión, me comprometí y esforcé en enseñar a mi grupo, siento que me comprometí porque ellos también lo hicieron, querían aprender, y eso me motivó.
- · Y finalmente, trabajé en comunidad gracias a Edú y Andrea logramos controlar de cierta manera a los niños y ellos participaron activamente en la clase junto a Gonzalo que vino a ayudarnos.