Bitácora 14: Segunda semana en la
Casa de Reposo: “San Judas Tadeo”
Siento
que esta semana se nos hizo más sencillo hacer las actividades, la experiencia
me gustó bastante, ahora me siento más seguro y capaz de hacer actividades con
ahora más tipos de personas.
Prácticamente
ya habíamos planificado todo para las dos semanas la primera semana, así que lo
que podíamos haber planificado es el chequear si teníamos los materiales
necesarios para hacer las actividades o a qué hora nos encontraríamos en la
casa de reposo, pero solo eran detalles porque cada uno sabía lo que debíamos
hacer.
El
día martes 3 volvimos a la casa de reposo comenzamos a hablar un poco con las
personas que había allí primero que nada para hacerles un poco de conversación,
luego tocamos el tema de los recuerdos nos contaban sus empleos, cosas que le
gustaban hacer cuando eran más jóvenes como la música o el pasar en compañía de
otros, la conversación fue tan bien que todos hablamos bastante. Les informaba
un poco de lo que ocurría en el país y eso también mejoró un poco su memoria,
recordaban cosas como el Fujimorismo, e incluso se ponían a pensar de como ha
pasado el tiempo y los cambios que ha habido.
Al
día siguiente fuimos en la tarde a empezar con algo que a muchos les gustó la
vez pasada, el Bingo. Y si empezamos siento pocos luego la mesa se llenó de
personas, incluso más que la otra vez, Hiro, Jaime, Carmen y muchos más estaba
jugando, hasta nos dio un poco de ganas de jugar con ellos, aunque nunca
pudimos ganarles. La señora Carmen había ganado de nuevo la partida.
Luego
fuimos al parque con Hiro y con Jaime, ya que las abuelitas no deseaban salir
ya que estaban cansadas o sin muchas ganas. Hiro no decía muchas cosas pero se
emocionaba mucho en el paseo, a Jaime también le gustó, incluso quería que lo
sacáramos a pasear el día anterior pero no alcanzó el tiempo.
El
día jueves intentamos hacer una nueva actividades, la de hacer manualidades con
macarrones, a Jaime no le gustó mucho porque tenía miedo a ensuciarse, pero a
los demás sí. No sabíamos si insistirle, porque no sería algo totalmente ético obligar a alguien a participar en algo que no quería.
Hicimos collares y pulseras de colores teníamos pintura para que ellos pudieran pintar los macarrones y nosotros los armábamos con hilos. Estaban muy alegres de pintar algunos eran solo de un color, otros parecía hasta banderas, luego de eso usamos también esa pintura para pintar dibujos que habíamos traído para ellos, escogieron pintar los caballos. Tal vez no sean artistas, pero el resultado significó mucho para ellos. Estaban felices.
Hicimos collares y pulseras de colores teníamos pintura para que ellos pudieran pintar los macarrones y nosotros los armábamos con hilos. Estaban muy alegres de pintar algunos eran solo de un color, otros parecía hasta banderas, luego de eso usamos también esa pintura para pintar dibujos que habíamos traído para ellos, escogieron pintar los caballos. Tal vez no sean artistas, pero el resultado significó mucho para ellos. Estaban felices.
Era
viernes y nos encontramos muy temprano en la mañana para hacer otra vez el
desayuno, cada uno trajo lo que trajo el primer día, y nos pusimos a preparar,
esta vez fue más sencillo, puesto que la vez pasada nos confundíamos un poco.
Pero sé notaba que les gustó lo que comieron.
Ya
antes de irnos repartimos los premios del bingo y les preguntamos si les había
gustado que viniéramos mientas que nos despedíamos de ellos. A todos les gustaron
y a nosotros también, y sé que hubo una evolución no solo en nosotros sino
también en ellos en esas dos semanas teníamos la confianza tanto nuestra como
suya. Nos fuimos por esa puerta sabiendo que estaban felices. Luego de eso me di cuenta que algo en mí había cambiado, como si tuviera algo nuevo, tal vez el haber desarrollado la paciencia y el buen humor, con el que iba para contagiarlo a las personas mayores, se quedó en mí por mas tiempo.
Experiencias:
·
Hablando por toda la experiencia, sé que conocí mi miedo a equivocarme, lo
acepté, pero sé que lo superé y me
superé equivocándome sí, pero cada vez haciéndolo mejor.
·
Sentí mi compromiso y esfuerzo
al venir todos los días aunque viva lejos de allí, aunque sea muy temprano
en la mañana o aunque tengo otras cosas que hacer en ese tiempo no eran
obstáculo para que todos esos días este de pies frente a esa puerta.
·
Organizamos las
actividades de la manera en la que podríamos cumplirlas, no todas fueron
sencillas pero nos propusimos un horario y sabíamos que tomarían tiempo