miércoles, 3 de diciembre de 2014

Bitácora de creatividad: Construcción de la columna de tetrapack



Esta experiencia fue extraña, no puedo decir que me gustó, pero sí que aprendí algo nuevo.

Estábamos empezando el 4to bimestre, y pensábamos que la única actividad que haríamos sería enseñar inglés en Llanavilla, pero no fue así. Asignaron a todos los salones del grado a armar una columna de algún material reciclado, con el objetivo de fomentar el reciclaje, en nuestro salón nos tocó el hacer una columna de 2 metros de tetrapack. Para la noche de Ciudad de Dios en nuestro colegio.

En un principio teníamos que pensar en cómo haríamos la torre, no sería tan complicado si fuera una torre de madera o de piedra, pero no se me venía a la cabeza como armaríamos una torre de tetrapack. Pensaba que ni siquiera lograríamos conseguir suficiente material, si bien no es un material demasiado raro no era tan común como el de los otros salones.

Pasaron las semanas y el tiempo era cada vez menos para presentar la columna así que tuvimos que idear algo para que pudiéramos fabricar la torre, ya habíamos planificado como conseguiríamos el tetrapack. Comprando y pidiendo, el problema es que necesitábamos que la mayoría sean tetrapacks grandes, los cuales eran más caros.

El día que empezamos a construir todavía no sabíamos cómo hacerlo, ese día surgieron ideas a partir de la creatividad de todo el salón, en un principio habíamos pensado en armar la columna como si fuera una torre, es decir apilado de manera rectangular. Pero luego nos dimos cuenta que no presentaría resistencia y se caería. Después se nos ocurrió hacerlo como un espiral, esto lograría que no se cayera por su propio peso, pero la haría muy frágil y debido a lo complicado de esto al mínimo toque o al estar inclinado se desplomaría.

Finalmente, decidimos armarlo de una manera parecida a las dos anteriores, como si fuera una especia de cilindro hecho de tetrapack, lo que en un principio parecía imposible, se volvía realidad con cada día que pasaba; sin embargo, la experiencia de armarlo no fue nada agradable.

Era muy complicado, pero además de eso era también algo irritante, ya que la silicona y los tipos de goma que usamos no eran tan efectivos en los tetrapacks, por lo que debimos dejarlos muchos tiempos juntos hasta que se secaran, y no siempre que se secaban permanecerían así. También, el olor que desplegaban los tetrapack a lo largo de los días era insoportable, era como si hubieran pasado su fecha de caducidad y como trabajábamos en la salida, en clase debíamos de soportar su olor.

Finalmente, logramos terminar la columna aunque antes de eso ya habíamos logrado hacerlo pero se desplomó, por lo que esta vez la envolvimos con cinta para que no se cayera tan fácilmente.



No fue hasta que terminamos la construcción que me di cuenta de la verdadera intención del trabajo, o al menos eso fue lo que entendí, creo que fue con la intención de que el reciclaje es necesario y que se pueden hacer cosas tanto con cosas nuevas como con recicladas, es decir, que no es un desperdicio reciclar porque se pueden lograr cosas igual de grandes. Creo que esta idea puede ser útil para las personas que viven en lugares contaminados que no aprecian el reciclaje. Siento que aunque no me haya gustado la experiencia el mensaje que me dio fue útil ya que me hizo darme cuenta de que la contaminación es un problema global y que el reciclaje es una buena manera de combatirlo, y un ejemplo de lo que se podría hacer reciclando es esta columna de tetrapack.