domingo, 24 de agosto de 2014

Bitácora 8: Novena clase:

Ya extrañaba el estar con los niños los sábados, hubo las mismas alegrías, los mismos problemas, pero aun así me siento feliz.

Ya una vez que llegamos, estábamos ansiosos por ver a los niños y creo que ellos también, nos habían dicho en el colegio que ellos nos extrañaban y querían que fuéramos, eso hizo que tengamos más ganas de ir. Algo que no nos gustó fue que solo hubiera algunos niños que finalmente resultaron ser la mitad de los que solían ser, pero aun así estábamos motivados por hacer la clase.

Me pareció raro que dividamos el salón en niños y niñas, ya que éramos 5, fue 2 al grupo de niños, donde me encontraba, pensé que como los niños eran menos sería más fácil… Grave error.

No es que nos haya ido mal pero se notó que nos costó más a Daira y a mí controlar a los niños: Piero, Fabricio, Johan, Patrick y Ángel. Patrick y Ángel eran tranquilos, pero los demás no lo eran, no dejaban de correr y pelearse entre ellos, como pasó la vez en la que ellos vinieron al colegio.

Pero al menos les enseñamos lo que tuvimos que enseñarles y creo que lo captaron bien, porque era un tema pequeño. Pero aun así me costó bastante tener su atención, sentía que el alejarnos de los niños estos meses había hecho que se nos hagan más difíciles las clases.
Sentí que pude dar más de mí en esa clase, no es que no haya hecho nada, solo es que pensé que lo haría mejor que la última vez a la que fui. Lo que me motiva a ir es el hecho de mejorar y comprender mejor a los niños, cosa que casi no hice. Creo que más me centre en enseñarles el tema, fui más un profesor que un amigo para ellos ese día. Por eso me sentí bien con la clase pero no conmigo mismo. Tengo que trascender en sus vidas. ¿De verdad uno puede perder su habilidad para comprender a los demás? Yo sentía que sí, creo que eso fue lo que quise hacer y no logré.

Fuimos al patio de juegos, creo que fue porque el tema acabó antes. Pero el salir no hizo que se calmaran, al menos fue un poco más tranquilo, creo que la palabra mágica para ellos sería: “Si no regresan al salón voy a llamar a la directora” esa frase casi siempre funcionaba y espero que no se me olvide. Espero que los niños se porten mejor la siguiente clase. Pero sé que no puedo esperar lo mejor de ellos si no lo hago conmigo también.

Experiencias:

Pues con respecto a “Conocerse, aceptarse y superarse” creo que ya está bien claro en la bitácora, lo que me faltaría es SUPERARME para la siguiente clase.

Acerca de “Comprometerme y esforzarme” creo que me comprometí a dar una buena clase y ser alguien en que los niños pudieran confiar, sé que me esforcé bastante pero siempre debería dar el 110%



En cuando al trabajo en grupo, fuimos un equipo aunque dividimos las cosas, pero sé que sin Daira, Paola, Glenn y Carlos no hubiera salido como salió esta vez. Me sentí mejor al quitarme ese estereotipo que tenía de la D por pensar que no se comprometería, al final me di cuenta que hasta algunos más que yo, eso me motiva a seguir mejorando.




Por último siempre me cuestionaba si estaba bien esto y lo otro, si era demasiado duro o demasiado blando con los niños, creo que eso lo voy a seguir mejorando conforme vaya a las siguientes clases, quisiera dar más de mi la siguiente clase por más que haya hecho lo que pude en está, porque sé que los niños lo merecen y son ellos los que me motivan a ir estos sábados.

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