Esta experiencia fue extraña, no puedo decir que me
gustó, pero sí que aprendí algo nuevo.
Estábamos empezando el 4to bimestre, y pensábamos que
la única actividad que haríamos sería enseñar inglés en Llanavilla, pero no fue
así. Asignaron a todos los salones del grado a armar una columna de algún
material reciclado, con el objetivo de fomentar el reciclaje, en nuestro salón
nos tocó el hacer una columna de 2 metros de tetrapack. Para la noche de Ciudad
de Dios en nuestro colegio.
En un principio teníamos que pensar en cómo haríamos
la torre, no sería tan complicado si fuera una torre de madera o de piedra,
pero no se me venía a la cabeza como armaríamos una torre de tetrapack. Pensaba
que ni siquiera lograríamos conseguir suficiente material, si bien no es un
material demasiado raro no era tan común como el de los otros salones.
Pasaron las semanas y el tiempo era cada vez menos
para presentar la columna así que tuvimos que idear algo para que pudiéramos
fabricar la torre, ya habíamos planificado como conseguiríamos el tetrapack.
Comprando y pidiendo, el problema es que necesitábamos que la mayoría sean
tetrapacks grandes, los cuales eran más caros.
El día que empezamos a construir todavía no sabíamos
cómo hacerlo, ese día surgieron ideas a partir de la creatividad de todo el
salón, en un principio habíamos pensado en armar la columna como si fuera una
torre, es decir apilado de manera rectangular. Pero luego nos dimos cuenta que
no presentaría resistencia y se caería. Después se nos ocurrió hacerlo como un
espiral, esto lograría que no se cayera por su propio peso, pero la haría muy
frágil y debido a lo complicado de esto al mínimo toque o al estar inclinado se
desplomaría.
Finalmente, decidimos armarlo de una manera parecida a
las dos anteriores, como si fuera una especia de cilindro hecho de tetrapack,
lo que en un principio parecía imposible, se volvía realidad con cada día que
pasaba; sin embargo, la experiencia de armarlo no fue nada agradable.
Era muy complicado, pero además de eso era también
algo irritante, ya que la silicona y los tipos de goma que usamos no eran tan
efectivos en los tetrapacks, por lo que debimos dejarlos muchos tiempos juntos
hasta que se secaran, y no siempre que se secaban permanecerían así. También,
el olor que desplegaban los tetrapack a lo largo de los días era insoportable,
era como si hubieran pasado su fecha de caducidad y como trabajábamos en la
salida, en clase debíamos de soportar su olor.
Finalmente, logramos terminar la columna aunque antes
de eso ya habíamos logrado hacerlo pero se desplomó, por lo que esta vez la
envolvimos con cinta para que no se cayera tan fácilmente.
No fue hasta que terminamos la construcción que me di
cuenta de la verdadera intención del trabajo, o al menos eso fue lo que
entendí, creo que fue con la intención de que el reciclaje es necesario y que
se pueden hacer cosas tanto con cosas nuevas como con recicladas, es decir, que
no es un desperdicio reciclar porque se pueden lograr cosas igual de grandes.
Creo que esta idea puede ser útil para las personas que viven en lugares
contaminados que no aprecian el reciclaje. Siento que aunque no me haya gustado
la experiencia el mensaje que me dio fue útil ya que me hizo darme cuenta de
que la contaminación es un problema global y que el reciclaje es una buena
manera de combatirlo, y un ejemplo de lo que se podría hacer reciclando es esta
columna de tetrapack.
No hay comentarios:
Publicar un comentario